Ayer he comenzado a patinar, mejor dicho comencé a intentar patinar y lograr mantenerme en pie. Ha sido una experiencia realmente interesante. En primer lugar me di cuenta que hacía desde los 6 años que no aprendía nada nuevo, nada en cuanto a deportes se refiere. Mi último aprendizaje “riesgoso” fue el de aprender a ir en bici. Mi hermano fue quien me enseño tan loable asaña.

Del aprendizaje de ayer me quedo con las instructoras. ¿Has aprendido algún deporte gracias a tus hijos? Nunca había tenido un pequeño instructor en mi vida. Lo vivido ayer por la tarde me ha dejado pensativa al respecto. Siempre somos los mayores quienes enseñamos, aunque siempre decimos que los niños nos enseñan siendo ellos mismos. Generalmente estas enseñanzas las aplicamos absolutamente a todos los aspectos de la vida. A mí me faltaba esta faceta deportiva.

 

Y fue tan gratificante y motivadora la experiencia

que puedo resumirla en estas

10 ventajas de aprender un deporte a través de un niño.

 

1- Confían en ti.
en ningún momento te hacen sentir que no lo vas a lograr, y no están encima toooodo el tiempo, sino que te dejan espacio, y dejan que te caigas, porque has de aprender.

2- Te enseñan la técnica las veces que haga falta, desde su experiencia, sin más tecnicismos que sus propias palabras.

3- Tienen tiempo, todo el que necesitemos para estar por nosotros.

4- Sus palabras de aliento son las más motivadoras, simples y directas que podamos escuchar.

5- Ríen contigo y de ti y mientras aprendes lo pasas realmente bien.

6- Personalizan la lección en la medida que vas obteniendo resultados

7- No se desaniman en ningún momento, al contrario te hacen sentir que acabas de comenzar.

8- Tu reto por conseguir el objetivo lo hacen tan suyo que la constancia se hace norma.

9- Su energía es inagotable y se te pega, aunque te duela todo!

10- Premian con su más sincera alegría cada pequeño logro, como si fuesen ellos los que acaban de lograrlo. Y en realidad el logro les pertenece en gran medida.

Hoy me duele todo, fueron muchas las caídas pero sin duda las risas y lo compartido fueron más. La lección continuará hoy con profes más veteranos, pero dentro llevo los ecos de mis pequeñas instructoras que me hacen cosquillas en el pecho. Aprender deportes así es más que motivador, es súper vital!