Nunca olvidaré como la vida se abrió paso entre mis entrañas mientras sentía que ya el cuerpo no me pertenecía, que las riendas las había tomado la naturaleza, quizá porque en ese instante no me lo podía creer!!!

En la vida podré olvidar ese temblor de mis piernas acompañando al cuerpo estremecido…

Nunca jamás podré olvidar ese instante en que ya no hay vuelta atrás, y finalmente le tuve en mis brazos. Di a luz y me di semejante inyección de vida que hasta el día de hoy esa estampida natural sigue impulsándome, cuando creo que no puedo, que no consigo… Somos fuertes, estamos creadas para dar a luz! Somos tierra en la que germinan las mas preciadas semillas que la naturaleza nos confía.

Esta es la semana del parto respetado. Por respetado entiendo honrado y amado… Todo lo demás es otra cosa….

Aquí un pequeño homenaje a la vida y mi gratitud mas inmensa a todas las madres que me permitieron presenciar el más importante momento de sus vidas.