Todas tenemos la tendencia de fotografiarnos la barriga. Sentimos que es la protagonista total y absoluta de nuestra larga espera. Es cierto, y la barriga ha de fotografiarse, claro que si!!! Aunque también es importante fotografiar la espera, el entorno. Si hay hermanitos estaría muy bien poder fotografiarlos en la cotidianeidad que se comparte mientras se espera el nuevo miembro de la familia.

A veces parece que si la barriga no sale en las fotos no vale, que si el hermanito no besa la barriga no es tierno. Hay momentos en los que olvidamos que la barriga no es la única protagonista en la espera, si la más evidente. Opino que la espera en sí, con todo lo que la rodea es en realidad la verdadera protagonista en el embarazo. Poder documentar esa espera es súper importante. Si nos limitamos a fotografiar solo la barriga, y los besos en la barriga, nos faltará información de cómo transcurría la vida antes de que llegara el hermanito o el primer hijo.

A los papás se les olvida muchas veces fotografiarse como son en la vida cotidiana. Cuando los niños crecen puede ser muy valioso para ellos tener esta información a través de las fotos. Parecen tonterías, pero que bonito será tener una foto de la mamá en estado natural, sin poses, sin ser fotos de situaciones ficticias creadas para la foto, sino más bien fotos reales y naturales con barriga, o no, o puede que esté solo de tres meses… ¿pero cómo era mi madre cuando apenas estaba embarazada de mi? se puede preguntar ese niño.
¿Acaso nosotros mismos no nos gustaría ver algo más que la barriga de nuestra madre cuando estaba embarazada de nosotros?

La pregunta entonces sería:

¿Qué fotos de mis padres no tengo de cuando estaban embarazados de mi y me encantaría tener?

Esas son las fotos que seguramente también le gustará tener a tu hijo. Recuerda que las fotos no son solo para toda nuestra vida, sino también para la vida de los que vienen detrás de nosotros.

¿Tienes fotos de tus padres embarazados?