Es curioso como los mejores lemas surgen a raíz de los peores momentos personales…
Muchas veces pasa lo mismo con los proyectos, en momentos oscuros surgen también las iniciativas más luminosas.

Es lo que experimentó César, de un momento personal oscuro nace su proyecto más luminoso: Acope (Acompañamiento Personal) Es simple, necesitas alguien que te escuche? Sin más ni menos que escucharte? Pues llamas al número de Acope y alguien de la asociación te escuchará, a que es simple? pues de verdad que no se trata de nada más, ni nada menos y cuánto significa!

El propósito y el fín no es otro que el de servir a los demás con alegría, no hay protocolos, ni más pretensiones que las de escuchar y acompañar a quien sea, en el momento que la persona  lo necesite, y no necesariamente ha de ser un mal momento.  Acope es escuchar  y acompañar.

Conocí a Acope por casualidad, a raíz de un favorito a uno de mis Twits. La sorpresa conforme iba leyendo la web era enorme! No me lo creía, más leía y más quería leer para ver dónde estaría la tarifa para esos servicios, dónde estaría el coste, la colaboración, el beneficio económico necesario…  Pero no, no lo encontré porque simplemente no existe.

Obviamente quise conocer a César, (fundador de Acope) así que concretamos un café, y apareció sonriente, con camisa blanca y gafas a lo John Lennon que me encantaron!  Me estuvo contando sobre su historia y sobre como descubrió y aplicó su lema personal: “Servir a los demás con alegría”

El gran mantra lo descubrió en esa etapa complicada por la que transitó, en la cual le preguntó a todas las personas que se cruzaba que le definiesen qué era el amor para ellos… Le dieron miles de definiciones y César creó la suya para definir que es el amor para él y así escribió en un papelito y concienzudamente

“Servir a los demás con alegría”

Paso siguiente: hizo una lista con todas las cosas que debería de mejorar para primero amarse él mismo. Una vez que logró conquistar y vivir “su lista” hizo otra paralela, pero para ayudar a los demás… y así nació Acope.

El proyecto lo complementa con su trabajo, por ello Acope crece quizá más lento de lo que quisiera, pero sin pausas… y con raíces profundas, que se extienden cada vez más lejos.

Acope se autofinancia, porque como diría Cesar, no hay costes, más que el tiempo personal. Que para él no tiene coste, no en este proyecto, al que quiere dedicar su vida y el 100% de su tiempo.

César es todo un ejemplo, de esas personas que transmiten alegría, confianza, superación… de esos “locos lindos” que hacen mejor este planeta. Me encantó concerle y compartir ese café, el primero de muchos que vendrán, porque no lo perderé de vista.

No dejes de visitar Acope, conócela y compártela, no cuesta nada y ayuda un montón!

Y si conoces iniciativas positivas cuéntamelas! porque quiero que mi blog se llene de buenas iniciativas, de historias de “locos lindos” que concretan en proyectos reales sus utopías, y así dejan de serlo. Y no son ilusos, son personas que día tras día conquistan su presente con una sonrisa.