En esta primera entrega toca contaros los tips para que los niños no solo no odien la cámara de fotos sino que el hacerse fotos sea algo natural… y con el tiempo también divertido.

Básicamente los tips son exactamente los contrarios a estos tips que ya comenté.

He pensado que estaría muy bien ir desarrollándolos un poco para que estas pautas sean más provechosas.

1

Cuando veas a tu hijo que esta entretenido jugando, o haciendo cualquier cosa que te llame la atención. Sin decir nada coge la cámara y haz una foto. No solo estarás haciendo una foto sino dejándole guardando un momento especial, cotidiano, que el día de mañana seguro valorará y le traerá recuerdos de los juegos de su infancia.

2

Si tienes ganas de hacerle un retrato no lo presiones, si no quiere sonreír no pasa nada. También estará bien tener fotos normales tal cual es tu hijo. Todos sabemos y amamos que los niños sean espontáneos y naturales. Será bueno entonces que quede reflejado en las fotos.

3

Hazte fotos con el jugando, compartiendo. No importa si no se ve bien la cara, si no estás elegante, si la foto no queda perfecta. Lo importante es lo que guardas. Pasados los años te aseguro que esas fotos serán tus preferidas y también las de tu hijo. Porque le contarán esos momentos simples. Muchas veces hacemos fotos solo de nuestro hijo, y nosotros nunca estamos en sus fotos, no nos guardamos. Entonces cuando miras las fotos parece como si hubiese vivido solo, nunca se sabe con quién estaba en ese momento.

4

En la medida que tu hijo sea mayor explícale de la importancia de las fotos, porqué se las haces, para qué. No se trata de un capricho, no se trata solo de un recuerdo, se trata de guardar momentos que son especiales para ti como madre o padre. Momentos que en su día le contarán cosas de ti a tu hijo.

5

Si les haces fotos desde el respeto por su tiempo, su intimidad, su momento. Tus hijos no solo dejarán de poner resistencia sino que además también ellos pillarán la cámara para fotografiarte. Déjales, no pasa nada porque no estés elegante. Esas fotos el día de mañana serán valiosas porque serán momentos en los cuales tu hijo necesitó fotografiarte, por lo que sea.

 

Recuerda sentir las fotos que hagas, vivirlas antes de hacerlas.Esa será la diferencia de hacer fotos chulas o hacer fotos que transmitany
se conviertan en tesoros que llevar y guardar allá donde vayas.

¡La semana que viene más tips!