Estoy en un paréntesis de esos que gestan una disrrupción, un antes y un después.

En este útimo tiempo se están moviendo “internidades” profundas que hasta que no sean asimiladas, gestionadas, y finalmente liberadas sé que no podré sacar a la luz lo nuevo. Gracias a la gestión de esas internidades profundas lo nuevo será de verdad disrruptivo y sobre todo, genuinamente renovador.

Fotografía Vivencial es mi proyecto más interno, más certero, y también por momentos más difícil porque va de la mano de mis transformaciones más internas. En la medida que dejo salir fuera, el proyecto también se renueva, se reinventa.  Este paréntesis me está costando porque dar pasos que supongan desvelar el origen y la razón de ser esencial de este proyecto que es Fotografía Vivencial supone un no volver atrás y ya continuar con una perspectiva más “raqueliana” que politicamente correcta. La línea Raqueliana es visceral, impulsiva y muchas veces incluso inoportuna, porque no va segun modas o tendencias y es esta línea la que quiero incluir definitivamente a Fotografía Vivencial. Porque ahora está pero se contiene…

Este post es, como aquel que dice, un asomo para que esa línea “raqueliana” finalmente llegue y se instale y se exprese libremente aquí en Fotografía Vivencial porque Fotografía Vivencial soy yo, y si estoy pero no termino de ser y estar al 100% no me sirve. Estoy para ser yo, de verdad, en todo lo ancho y largo de mi existencia.

Llegué a la conclusión que Fotografía Vivencial solo puede continuar si aporto la otra mitad oculta y que en realidad es el verdadero origen de este proyecto que tanto amo. El motor, el impulsor, y el fin real de hacer lo que hago.

Pero eso te lo contaré en el siguiente post, porque este es solo el primer paso… de un largo caminar.